ROIC vs WACC: estás creciendo y destruyendo valor
Crecer no es lo mismo que crear valor. Si el retorno sobre el capital invertido no supera su costo, cada peso nuevo que reinvertís destruye una parte.
Por qué el crecimiento no es una virtud en sí misma
Toda empresa que crece consume capital: más stock, más cuentas por cobrar, más equipos. Ese capital tiene un costo —el WACC— que no aparece en el estado de resultados. El resultado contable puede ser positivo mientras el resultado económico es negativo, y esa brecha es invisible hasta que la caja la vuelve evidente.
La pregunta correcta no es cuánto crecés, sino cuánto rinde el capital nuevo que estás poniendo. En McKinsey ese número tiene nombre: RONIC, el retorno sobre el capital nuevo invertido.
Una empresa que crece al 20% con un RONIC del 8% y un WACC del 13% está destruyendo valor más rápido que una que no crece.
El spread: la única medida que importa
El spread es la diferencia entre lo que rinde el capital y lo que cuesta. Positivo, cada peso reinvertido multiplica; negativo, cada peso reinvertido resta. Multiplicado por el capital invertido, el spread es exactamente el EVA.
Simulador: probá con tus números
Movés los tres supuestos y el simulador te dice si estás creando o destruyendo valor, y cuánto por año.
Qué hacer si el spread es negativo
Hay tres caminos, en este orden: subir el ROIC liberando capital dormido (el ciclo de conversión de efectivo casi siempre paga primero), bajar el WACC recomponiendo la estructura de financiamiento, o dejar de reinvertir en las líneas que no cubren su costo de capital y distribuir.
El error habitual es empezar por el tercero. Antes de recortar conviene mirar cuánto capital está inmovilizado en inventario y cuentas por cobrar: ahí suele haber más spread disponible que en toda la discusión de márgenes.