Una venta no es una cobranza, ni una compra es un pago. Este tablero sigue las cuatro corrientes que mueven la liquidez de la empresa —ventas, cobranzas, compras y pagos— y revela el desfasaje que define cuánta caja queda en el camino.
Días de la calle (DSO): si las cobranzas corren detrás de las ventas, el capital de trabajo se infla y la caja se tensiona.
Calce compras–pagos: negociar plazos con proveedores financia el ciclo sin costo bancario.
Ventas devengadas contra cobranzas efectivas. La brecha entre ambas líneas es lo que está “en la calle”: facturado pero todavía no cobrado.
Cuántos días tarda un peso en recorrer el ciclo: inventario + cobranzas − pagos a proveedores.
De dónde entra el efectivo. La mezcla anticipa la previsibilidad de la caja.
No todos los productos pesan igual. El eje ABC ordena por valor inmovilizado (la regla 80/20); el eje XYZ, por previsibilidad de la demanda. El cruce dice dónde poner el control y dónde aflojar.
A·X — alto valor, demanda estable: el corazón del negocio, control fino y stock ajustado.
C·Z — bajo valor, demanda errática: candidatos a discontinuar o comprar a pedido.
Cada celda muestra cantidad de SKUs y valor en stock, con su participación en unidades y en dinero. La barra refleja la métrica seleccionada. Clic para desplegar las familias.
El 20% de los SKUs (clase A) concentra el 80% del valor. Ahí se juega la rentabilidad del inventario.
X estable (planificable), Y con tendencia/estacional, Z errática (difícil de pronosticar).
Una empresa puede dar ganancias contables y, aun así, destruir valor: ocurre cuando el retorno sobre el capital (ROIC) no supera lo que ese capital cuesta (WACC). El EVA mide exactamente esa diferencia, en dinero.
Si ROIC > WACC, cada peso invertido crea valor. Si ROIC < WACC, lo destruye —aunque el balance muestre utilidad.
EVA = (ROIC − WACC) × Capital invertidoEl año en que la línea de ROIC superó al WACC, la empresa empezó a crear valor económico real.
Hasta 2022 el ROIC corría por debajo del costo de capital: la empresa destruía valor. Desde 2023 el spread se vuelve positivo y se amplía: hoy el ROIC (15,7%) supera al WACC (11,2%) por 4,5 puntos.
El EVA traduce ese spread a dinero contante. Cruzó a terreno positivo en 2023 y no paró de crecer.
El EVA pasó de −$280 (2021) a +$1.482 miles (2026). La empresa no solo gana: gana por encima de lo que su capital exige.
EVA sobre ventas: cuántos centavos de valor económico deja cada peso vendido.
Subió de −0,9% a +3,1%. La empresa es cada vez más eficiente convirtiendo ventas en valor, no solo en facturación.
La variación del EVA dividida por las ventas del año anterior. Mide si la creación de valor se acelera.
Seis años de momentum positivo: el valor no solo es alto, sigue mejorando año a año. Es la métrica que más miran McKinsey y Bain para juzgar la trayectoria.
El NOPAT es la ganancia operativa después de impuestos. Al restarle el “alquiler” del capital (WACC × Capital invertido) aparece el EVA: lo que de verdad sobra para los dueños.
El resultado del negocio después de impuestos, antes de cómo se financia. Aísla la operación pura. $5.200.
Deuda financiera + patrimonio puestos a trabajar en el negocio. $33.200.
NOPAT ÷ capital invertido. Lo que rinde cada peso adentro. 15,7%.
El promedio ponderado de lo que cuestan deuda y patrimonio. La valla a superar. 11,2%.
Lo que rinde por encima de lo que cuesta. Beneficio “de verdad”. +$1.482.
Si la creación de valor mejora período a período. Trayectoria, no foto. +0,7%.
Todo balance se sostiene en una identidad: el Activo es igual al Pasivo más el Patrimonio Neto. Acá podés bajar de cada rubro a su subrubro y hasta la cuenta contable —y comprobar que, por partida doble, todo cierra.
Cada peso que la empresa tiene (activo) fue financiado por alguien: terceros (pasivo) o los dueños (patrimonio).